Quieren callar a Ricardo

Por: Marta Ruiz/ Tomado de Semana

En las cárceles hay un cierto sector de militares corruptos que es intocable, y está protegido por altos oficiales en retiro. 

En una ocasión le pregunté a Ricardo Calderón si alguna vez pensó en ser policía. Al fin y al cabo, sus dotes de sabueso son poco comunes. Entonces me respondió que en sus años mozos lo había intentado pero desistió cuando se dio cuenta de que en la Escuela de la Policía no había agua caliente. 

Incapaz de soportar los gélidos baños mañaneros, decidió estudiar periodismo en la Universidad de la Sabana, de donde saltó a la revista Semana como practicante. 

Durante varios años fue el perfecto ‘carga-ladrillos’ de la sala de redacción. El que todos los periodistas de “cartel” mandan al juzgado, a la reportería de calle y a las interminables audiencias públicas de un juicio. En aquella primera época escribía sobre la Fórmula Uno en el día y en las noches corría en piques de carros en la autopista norte. Desde entonces, duerme poco. 

Su primera misión periodística importante consistió en pasar navidad y año nuevo en El Caguán, durante los diálogos entre el gobierno y las Farc. Le bastaron pocos días para descubrir una extraña donación de refrigeradores que el gobierno de Irán le había hecho a un municipio de la zona de despeje y que daba pistas sobre la doble agenda de la guerrilla en ese proceso. 

En 2002, cuando estaba tras la pista del tráfico de animales exóticos en Sucre, Ricardo se encontró con una investigación condenada a morir en manos de las autoridades de ese departamento. Se trataba de unas grabaciones que demostraban la conexión de algunos ganaderos y políticos, como el senador Álvaro García Romero, con la masacre de Macayepo. El reportaje que publicó Semana en ese entonces abrió la Caja de Pandora de lo que un lustro después se conoció como la parapolítica. 

Lo del DAS fue una historia con más capítulos. El primero ocurrió cuando los paramilitares todavía eran dueños de medio país y Ricardo fue a entrevistar a uno de ellos, que era el amo de Cundinamarca. Allí se encontró con que estos señores tenían unos sofisticados equipos de comunicación, con los que hacían interceptaciones y que pertenecían al DAS. Y que detectives de ese organismo de inteligencia iban a rendirles cuentas a los jefes de las AUC, sin ningún pudor. Apenas era la punta del iceberg de la alianza criminal que se descubriría después en los computadores de Jorge 40. 

La segunda parte empezó por casualidad cuando unos agentes del DAS querían denunciar la corrupción que se había presentado en la compra de unas cafeteras para la institución. De nuevo Ricardo, cigarro y café en mano, fue halando hilos hasta dar con la verdadera primicia: las interceptaciones ilegales que hizo ese organismo, en el marco de la mayor conspiración contra la justicia que haya vivido el país. 

Fueron meses de escuchar grabaciones, revisar documentos, hablar con testigos perseguidos, verificar datos, mientras era acosado por los “tiras” de esa institución. Lo chuzaron, lo ‘hackearon’, le tendieron trampas, y le enviaron tantos sufragios como para hacer un libro. De esa época heredó una úlcera que calma, por ratos, con jarabe de caléndula. 

Hace algo más de un año denunció la guachafita que tiene en la prisión del Ejército, en Tolemaida, cierto sector de militares protegido por ciertos poderosos altos oficiales en retiro. En su momento el gobierno anunció sanciones y medidas correctivas que al parecer, nadie dio…o nadie acató. 

Un nuevo informe, publicado hace dos semanas, demuestra que aquella cárcel sigue siendo tierra de nadie. Y que hay, repito, un sector corrupto del Ejército que es intocable, y que tiene altísima protección política. 

Posiblemente por eso quisieron matar a Ricardo –o silenciarlo- el miércoles pasado cuando balearon su carro en la ruta que de Ibagué conduce a Bogotá. El atentado le ha revelado al público lo mucho que Ricardo Calderón, quizá el más anónimo de los periodistas, ha hecho por la democracia de este país. 

El Fiscal anunció que ya está sobre la pista de los culpables. 

Ojalá no nos salgan con que fueron las FARC, o el Parche de Zuley. 

Las noticias trágicas tienen también su lado positivo

Por: Edwin Álvarez


Tomado de Extra. Juvenal Duque es un reportero nato que lleva 26 años dedicado a la crónica roja. Duque defiende el periodismo judicial y asegura que el sensacionalismo que se le atribuye a este tipo de información tiene muchas ventajas. 

Muchos, dice Juvenal, critican el periodismo judicial por lo sensacionalista, pero si tu analizas, es el que más llama la atención. Es el que más se lee en la prensa, el que más adeptos tiene en televisión y el que más audiencia logra en la radio. 

Si tú como periodista, sabes aprovechar esta clase de noticias para incluir en ella, un mensaje de advertencia, de orientación hacia los lectores, televidentes o radio oyentes, estás logrando que esta noticia, aunque trágica, surta el efecto positivo. 

Por ejemplo, si tú como periodista cuentas la historia de una persona que murió víctima de la escopolamina e incluyes en esa información algunas recomendaciones para evitar caer en las garras de los delincuentes, están informando y a la vez orientando. Es precisamente lo que el director nacional en doctor Hernado Suárez busca a través de los diarios Extra: que informe, pero que sobre todo oriente a los lectores y además de ello que los entretenga”. 

HSB noticias: ¿Cree usted que el diario Extra se puede catalogar como Amarillista? 

Juvenal Duque: Desde luego que no. El diario Extra no es amarillista, pero sí sensacionalista y eso hay que diferenciarlo muy bien. La prensa amarillista es la que tergiversa la información. A diferencia de la prensa sensacionalista cuyo principal objetivo es, como su nombre lo indica, causar sensación, causar impacto, emoción. Si tu analizas, la mayoría de los medios son sensacionalistas. Los noticieros de televisión siempre arrancan con los titulares y las noticias trágicas porque ellos son conscientes que es lo que les vende, lo que les da rating y cuando hay rating, logran pautas publicitarias y estos comerciales son lo que los sostiene. 

HSB.N ¿Cuántos diarios Extra hay en Colombia? 

J.D:En total hay 17 diarios Extra. Son ellos Extra Pasto, Putumayo, Tuluá, Palmira, Cali, Popayán, Quindío, Girardot, Casanare, Huila, Chiquinquirá, Bogotá, Llano, Boyacá y La Dorada y Buenaventura. 

En cada ciudad tenemos una oficina con correspondiente equipo periodístico conformado por profesionales de la misma región. Las noticias que se publican en cada uno de estos diarios son única y exclusivamente de carácter local y regional y esta ha sido la orden expresa de nuestro director general Hernando Suárez Burgos. 

HSB.N: ¿Cómo ha hecho usted para conseguir periodistas idóneos en cada región, teniendo en cuenta que en muchas poblaciones no hay egresados de periodismo y si los hay, no cuentan con la suficiente experiencia? 

J.D: La verdad ha sido una labor bastante difícil. Los periodistas en las regiones, en su mayoría tienen experiencia en emisoras comunitarias o canales comunitarios pero experiencia en prensa escrita, son realmente escasos. Los que la tienen, han escrito en periódicos semanales, quincenales o mensuales pero jamás han trabajado a nivel profesional y mucho menos en periódicos diarios donde se trabaja al acelerado ritmo de las grandes ciudades como Cali, Medellín o Bogotá. En algunos casos nos ha tocado enseñarles a hacer reportería, darles la inducción prolongada, afortunadamente es gente muy receptiva y en todas partes hay gente con muchas ganas de aprender. 

El diario Extra se ha convertido en una escuela de periodistas donde se les enseña a ser verdaderos profesionales, verdaderos reporteros. Muchos de los que han empezado con nosotros, los han llamado como reporteros de importantes revistas, periódicos e inclusive se los han llevado para trabajar como reporteros de televisión. 

HSB.N: ¿Salen realmente bien preparados los periodistas, de las universidades? 

J.D: Definitivamente creo que no. El problema grave es que no se alterna la teoría con la práctica como debe ser. Los estudiantes terminan su carrera y salen sin saber redactar, tienen pésima ortografía y no tienen ni idea de la reportería o trabajo de campo. Hace poco estuvimos necesitando un reportero para cubrir judiciales y en un solo día me llegaron 83 hojas de vida. Ninguno tenía el perfil, ninguno había hecho reportería judicial, ninguno tenía experiencia en prensa escrita. 

HSB.N: La falla es de quién... ¿de la Universidad?... ¿del estudiante? 

J.D: La falla es fundamentalmente del estudiante. En las charlas con los estudiantes de periodismo de las universidades como la Javeriana, Los Libertadores, entre otras, a las cuales he sido invitado, siempre les digo a los alumnos que la falla de los estudiantes es que se dedican de la Universidad a la casa y de la casa a la universidad. Es un gran error. En el periodismo como en cualquier carrera, uno debe empezar a practicar desde el primer semestre. ¿Cómo?...colaborando, así sea gratis, con una emisora, con un periódico, ingeniándose un periódico en el barrio, en la universidad etc. Además Les digo como ejemplo: “Si yo hubiera estudiado Derecho, me habría metido, desde el primer semestre, de mensajero de un abogado. Cuando ya termina la carrera, el estudiante ya conoce todo el ´tejemaneje’ como se dice popularmente, y no le pasa como a muchos profesionales que después de culminar sus estudios quedan ‘manicruzados’ y se preguntan: ¿Y ahora qué hago?”. 

HSB.N: ¿Y la Universidad qué responsabilidad tiene? 

J.D: Para ser un verdadero profesional, se requieren tres elementos: virtuosismo, práctica y técnica. El virtuosismo es el talento, La práctica se adquiere con la experiencia y la técnica se obtiene en la universidad. Lo que quiere decir que las universidades solo dan las bases, lo demás corre por cuenta del estudiante quien debe ampliar sus conocimientos por su cuenta. 

HSB.N: ¿Cuáles son los requisitos para ser un buen reportero judicial de prensa escrita? 

J.D: Fundamentalmente debe ser muy recursivo e ingenioso y saber buscar historias, pero sobre todo saberlas escribir. El periodismo judicial no es solo cubrir muertos. Hay muchas formas de encontrar historias curiosas, insólitas y estremecedoras. Si tú vas a urgencias de un hospital, cada persona que se encuentra allí a las afueras del centro asistencial, esperando la información de su familiar hospitalizado, tiene una historia rara y diferente qué contar. 

HSB.N: Cuéntenos una historia que usted haya encontrado, utilizando esta estrategia. 

J.D: Dentro de los recorridos que hago por todas las regiones donde está el diario Extra, un día yo estaba en Popayán. En el concejo de redacción los periodistas y el editor dijeron: “No tenemos con qué abrir, no tenemos la noticia de la portada”. Fue entonces cuando les expliqué que las noticias judiciales no son solo muertos. Les expliqué la estrategia de conseguir historias en urgencias de los hospitales. Pero para comprobarles lo efectiva que era, les dije “yo los voy a acompañar”. Así que me fui con el reportero gráfico, el periodista Judicial e inclusive ese día nos acompañó el gerente. Cuando llegamos al hospital solo había 4 personas afuera de urgencias. 

“No hay casi gente”, manifestó uno de los periodistas. “No se preocupe”, le dije. 

Observé que entre las únicas cuatro personas, estaba un hombre sentado en un andén visiblemente preocupado. Me le acerqué y sin identificarme como periodista, le dije: Lo noto acongojado…le sucede algo? 

“Sí, tengo a mi mamá en urgencias y está muy grave”. 

¿Qué le pasó?, le pregunté. 

“Mi hermano la atacó a machetazos y casi la mata”. 

Me contó toda la historia y fue entonces cuando le pregunté ¿y por qué su hermano reaccionó así? El hombre me contó que su hermano sufría de esquizofrenia y para controlar su accionar violento, tenía que consumir unas pastas y hacía ya un mes que no se las tomaba porque eran muy costosas y la EPS se las había negado. Por supuesto me le identifiqué como periodista y la noticia fue publicada ese día en primera página. Gracias a la reacción que tuvo la historia en el diario Extra, al hombre le suministraron la droga.    

El atentado a Ricardo Calderón

Por: Julio César Londoño 


En Abril 2 del 2011 Semana publicó “Tolemaida resort”, un artículo que denunciaba los aberrantes privilegios de que gozaban los reclusos de ese penal militar. 

Permisos de varios días para visitar el médico, la familia o el mar, para tener negocios de comidas y transportes, ingreso de vituallas (licor, prostitutas y otros pertrechos), cabañas para ellos y sus familias. Parece que sólo había una norma obligatoria: todo recluso debía tener un celular para reclutarlo de urgencia y que se presentara en el penal cuando se supiera que iba a haber una visita de inspección. El artículo afirmaba que muchas de estas prebendas habían sido gestionadas por generales y coroneles que se apiadaban de las duras condiciones de sus muchachos en prisión. 

De inmediato la fiscal general de la Nación abrió una investigación exhaustiva, que nunca cerró; el comandante de las FF.AA. ordenó unas medidas correctivas que nunca se cumplieron, y el procurador general dejó el asunto en manos de un Altísimo que nunca descendió, al menos en estos dos años. 

El 13 de Abril de este año la revista volvió a la carga con “Tolemaida tours”, un artículo con videos de las salidas y los privilegios que continúan teniendo los reclusos del penal, en concreto el sargento Wilson Casallas y el soldado profesional Santiago Escudero, ambos condenados a largas penas por crímenes de lesa humanidad. De inmediato el fiscal, el comandante y el procurador abrieron furiosas investigaciones. Es más, el comandante de las FF.AA. ordenó la pena máxima para estos próceres: ¡traslado inmediato a una cárcel civil! (entre militares, la “justicia civil”, incluso la colombiana, es una expresión terrible. Severa. Inexorable). Indignados por este atropello a los derechos humanos, los reclusos de Tolemaida armaron un motín, amenazaron con degollar a dos presuntos “sapos” que tomaron como rehenes y (as en la manga, refrigerante instantáneo) con divulgar los nombres de los generales y los coroneles a quienes han cubierto la espalda en “actos de guerra”. Traducción: hagámonos pasito, señores. 

Hasta el momento, el chantaje está funcionando. Casallas y Escudero continúan en Tolemaida aunque, todo hay que decirlo, no han salido ni una sola vez a balnearios de Ibagué ni a centros comerciales de Bogotá en los últimos quince días. 

Todo parece indicar que son estas investigaciones las que causaron el atentado a Ricardo Calderón, jefe de investigaciones de Semana, la noche del 1º de mayo, cuando andaba justamente entrevistando fuentes del mismo tema. Seguramente hubo reuniones secretas donde se decidió que era más fácil matar al mensajero que poner orden en Tolemaida; o que era más barato amedrentar la revista que callar a las decenas de chivos expiatorios que purgan condena en el penal. Pero les falló la vuelta. Calderón reaccionó rápido y se les escapó a los sicarios, unos sujetos de muy mala puntería, por fortuna. Seguro alguien cobró como profesional y subcontrató amateurs para embolsillarse unos pesos (¡hasta dónde ha llegado la corrupción, ya no se puede confiar ni en los sicarios!). 

En cualquier caso, varias cosas son claras ahora: una, los atentados son la forma más torpe y ruidosa para silenciar a nadie. Dos, como lo demuestra la historia, no es fácil intimidar a la prensa colombiana. Tres, esperamos que el fiscal, el comandante y el procurador, que ya ordenaron las consabidas “exhaustivas”, salgan con algo antes de que los sicarios afinen el tiro. Cuatro, como quiera que Casallas y Escudero siguen en Tolemaida, es lícito deducir que sus chantajes tienen fundamentos. Quinto, por si faltaran pruebas, Tolemaida es la demostración patente de que la expresión “justicia militar” es un tierno oxímoron. 

Entrevista, Luis Darío Bernal

Luis Darío Bernal 


Para nosotros, los chavistas, la derecha es nuestra enemiga política, y Chávez nos enseñó la tolerancia 

Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras



Desde siempre fue escritor y así lo dice cada vez que tiene opción de hacerlo cuando lo abordan los periodistas. Desde siempre ha tenido un libro en sus manos y el día no lo tiene, siente una especie de desazón, de angustia, aún ahora, a sus sesenta y tres o sesenta y cuatro años. 

Y aunque los libros siempre fueron sus mejores amigos, un día resolvió irse por el Derecho carrera que estudió en la Universidad Externado de Colombia y que luego abandonó; fue consultor de Cerlalc para la promoción de la lectura y la divulgación de la literatura infantil y juvenil en América Latina. Catalino Bocachica, fue Premio Nacional de Novela Infantil, 1979; La batalla de la luna rosada fue finalista del Premio Casa de las Américas de Literatura Infantil y Juvenil, 1990 y que fuera publicado por el Fondo de Cultura de México. Rimas y bromas para maromas fue publicado en Bucaramanga por Tres Culturas y así muchos de sus exitosos libros. 

Catalino Bocachica ha tenido tantas ediciones, que así haga el esfuerzo de sumarlas, no sabe cuántas, pero lo que sí sabe, es que tanto en Venezuela, México y Argentina lo han publicado y hasta están preparando una película con este singular personaje. 

Bernal un día resolvió irse para Caracas a “untarse” de chavismo y ha sentido en el alma el fallecimiento del presidente Hugo Chávez, como ha sentido los más recientes sucesos entre los opositores dirigidos por Enrique Carriles y los chavistas, asunto que continúa preocupando a propios y a extraños. 

Casualmente, logramos dialogar con el escritor en un par de días que pasó por Bogotá. 

- ¿Podemos hablar con objetividad de lo que pasa con Capriles y Maduro? 
- Claro que podemos hacerlo. Sólo que para ello es necesario que el interlocutor crea lo que yo le voy a decir, para lo cual seré lo más objetivo, pero lo más crítico, de ambas partes del conflicto. 

- ¿Está reinando el odio antes que el gobierno por el pueblo que es quien paga los platos rotos? 
- Sí. El odio siempre ha reinado en Venezuela, pero por parte del sector "escuálido” así llamada la derecha. Ese odio se vio en la campaña, en las consignas, en las acciones y en los ojos de pez, María Corina y Capriles. Para nosotros, los chavistas, la derecha es nuestra enemiga política, y Chávez nos enseñó la tolerancia. No ha habido en la historia de América Latina, un gobernante más tolerante, que luego de ser secuestrado y a punto de ser asesinado, llegó, sacó el crucifijo y perdonó a sus contradictores políticos. La Política, para nosotros es un combate intelectual, de pensamiento, de acciones, de ejecutorias, de visión, de habilidad política, pero jamás de odio, porque éste no es político, ni cristiano, ni marxista, ni socialista. Por el contrario, desde Jesús hasta Chávez, los socialistas hemos sido mensajeros de Paz y Amor, lo cual no quiere decir que seamos pendejos ni imbéciles en política, que es la ciencia del Poder; pero el Poder, para mejora al ser humano y no para joderr, como hace el grupo de Capriles que ademá de llamar al crimen, mediante el odio y la mentira, ha abandonado su trabajo. Y que luego de haber sido filmado haciendo sexo oral en un automóvil, por un policía, lo amenazó, lo botó del puesto y le dijo que se emitía el video, lo mandaría matar. Cómo será Maduro de ídem y de sano mentalmente, que a pesar de la más sucia campaña contra su nombre y persona y familia, jamás publicó el video, que es además vox populi en Venezuela. 

- ¿Cree que ha habido desmesura de parte de Maduro y de Capriles con tanta grosería y procacidad? 
- Sí. Creo que ha habido desmesura verbal en ambos casos, pero eso no debe extrañar, no hay que ser moralistas. Las campañas por sus características, por su velocidad, por lo intereses que se juegan, y en ese caso por las decisiones tan definitivas que se jugaban, tienen ese ingrediente. Ojalá en Colombia, y en el mundo la política fuera de la virulencia de esa campaña, pero de la no violencia física. Esta patria tuya y mía, es el paradigma de la violencia política, así sus contrincantes asuman, hipócritamente un lenguaje de monjita de la caridad de antes, porque ahora, con la procacidad de la lengua hablada y twitiada, todo el mundo es grosero, ¿O es que no ves televisión? 

- ¿No teme una guerra civil en Venezuela? 
- ¡Nooooo! Dile a los vendedores de armas, a los “Perros de la Guerra” de Colombia y de EUA y del resto del mundo, que con Venezuela “tacan burro”. Venezuela, a pesar de los golpes de mano y patadas de las semanas pasadas, es un país de gente muy tranquila. Claro, los EUA están apostándole a eso, pero van a perder como han perdido desde hace 16 años en Venezuela. 

- ¿Cree que de un momento a otro estalle una batalla que deje más muertos que los que hemos tenido en Colombia durante 50 años? 
- Jamais, monsieur. Colombia no es Venezuela ni los venezolanos son como nosotros que arreglamos todo a los trancazos y dirimimos nuestras diferencias a golpes. Puede que haya intranquilidad y problemas en un futuro próximo, mientras don Capriles y su banda sigan armando problemas y desconociendo la voluntad popular, pero de allí a lo que planteas hay un abismo. A menos que los gringos quieran intervenir directamente, pero no olvides que no pueden, porque dependen del petróleo venezolano en un 30 % y eso les impide su actitud criminal como la que exhiben todos los días en medio oriente y África del norte. 

- ¿Cuál cree que sea la solución para Venezuela? 
- Venezuela sigue trabajando y los 7 millones y medio de venezolanos que votamos por Maduro y su “pajarito” estamos dispuestos a seguir luchando por la Paz y el Socialismo. 

- ¿Cree que hay fuerzas externas que ayudan a que el país se desestabilice? 
- Obvio. EUA, España, Israel, Uribe y su paranoica actitud, el Mozab lo quieren, pero no pasarán, te lo aseguro. Al menos la intervención militar que no se va a dar. 

- ¿Desde el punto de vista como escritor, qué le espera a la Venezuela de hoy? 
- Le espera, a pesar de lo que hoy sucede, una profundización del proceso bolivariano, una mayor ejecutoria socialista, una mejor calidad de vida, una corrección de errores cometidos por el Proceso, una identificación de los enemigos de la paz, agazapados o abiertos, y una etapa de transición hacia el socialismo democrático por el cual estamos trabajando muy duro, pero con gran alegría. Los invito a mi casa, en Caracas o en Paraguana, ese paraíso venezolano para que miren con tus ojitos chinos si miento o exagero. Yo no he cotizado un centavo a Venezuela y por mi edad, 62 años, y mi condición de escritor, tengo pensión; no pago metro, ni bus; puedo comer en los comedores socialistas deliciosas arepas venecas, y publico mis artículos y libros con la mayor libertad y promoción. Estoy actuando en una película, en homenaje a Cipriano Castro, el Uribe Uribe venezolano, bailando el vals de comienzos del siglo 20, están haciendo el guión para un largometraje para toda América Latina sobre mi Catalino Bocachica que cumple 35 años el próximo año, y otra sobre mi novela El toletero mayor, sobre béisbol, que saco en un par de semanas tres libros de diferentes géneros, para niños y una novela El delirio de los huevos del gallo en donde denuncio, casi que con nombres propios, a la mafia sindical de José Roberto Gómez que soporté y viví hace 40 años en la CGT, y a la mafia de la editorial Legis…A partir de este momento se dedicará a seguir escribiendo para niños, jóvenes y adultos, a viajar por el mundo; voy para Europa y a Irán donde va a salir un libro mío de poesía para pequeños, voy a trabajar ideológicamente para hacer caer en cuenta al millón y medio de desagradecidos y miserables que habiendo recibido todo de Chávez, votaron, engañados, torpes o arribistas, por Capriles y a querer a mis amigos.

“Bacteria” habla: Quiero que una imagen o caricatura que yo realice sea un pellizco

Periodismo y Pensamiento -2- 


“Bacteria” habla 

Quiero que una imagen o caricatura que yo realice sea un pellizco 

Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras



Muchos ilustradores o humoristas gráficos, no sólo de Colombia y el mundo, han logrado el éxito precisamente por sus puntillosos comentarios a puntos de pluma, lápiz o carboncillos, como el caso del maestro Kadiz con sus tizas, o Mingote con sus aguadas o Quino con su perfecto buril de maestro o en nuestro caso con Pepón y su saña criticando a los gobiernos de turno o Chapete que fustigó hasta las últimas consecuencias al dictador Gustavo Rojas Pinilla a quien llamó como “Gurropín” o el maestro Jairo Barragán, conocido como “Nadie” o el maestro Osuna, Vladdo, Chócolo, Rubens y muchos más. Pero quizás el que más ha fustigado, con enorme sapiencia a los gobiernos y padres de la patria del momento es “Bacteria” quien casi a diario publica sus “monos” en El Espectador

Muchos de sus trabajos han tenido enorme recordación como aquel en donde aparece la ex congresista Yidis Medina sobre el tapa del baño presidencial mientras una cucaracha le ruega por su voto para la reelección; o una de las más recientes, cuando aparece un enorme huevo con piernas camufladas haciendo a una crítica al atentado que sufriera el periodista Ricardo Calderón …“blanco es, la gallina lo pone”. 

“Bacteria” es muy introvertido, casi al extremo y por eso ha preferido vivir en la sombra en lugar de estar yendo de coctel en coctel, esperando la llegada de los fotógrafos y todo el mundillo de la farándula y la política. Por eso fue complicado “hablar” con él, pero lo logramos… 

- ¿Es verdad que una imagen vale más que mil disparos? 
- Quiero que una imagen o caricatura que yo realice sea un pellizco, así como hay colombianos que creen que la venganza y que disparar es la solución, también hay muchos colombianos que no creemos en las balas, pero como dice Ernest Hemingway "Quédate siempre detrás del hombre que dispara y delante del hombre que está cagando. Así estás a salvo de las balas y de la mierda". Yo opte por empuñar un lápiz. 

- ¿Es mejor una buena imagen que un mal discurso? 
- Una buena imagen te sacará una sonrisa, te transmitirá algo positivo pero un mal discurso te hará bostezar. 

- ¿"Impunidad" y "corrupción" van de la mano? 
- Lamentablemente en este país "el que tiene plata marranea", donde hay dinero y poder existe la opción de comprar conciencias, el dinero compra jueces, magistrados e impunidad. 

- ¿Por qué no reaccionamos ante tanta agresión a los periodistas? 
- MIEDO, conozco casos en los que sale más barato callar, y dicen "no quiero ganar enemigos", la historia nos ha dicho que grandes periodistas que hablaron sin miedo hoy no están con nosotros y que los responsables de sus muertes no recibieron castigo de la justicia, por eso callamos y no decimos nada por miedo a que suceda lo mismo 

- ¿Hasta cuándo seguiremos registrando atentados contra los periodistas? 
- Hasta el día en que la justicia se ponga los pantalones. 

- Es verdad que blanco es, la gallina lo pone y tiene uniforme militar? 
- Que sea un secreto... A voces.


Periodismo y Pensamiento No. 1

Periodismo y Pensamiento 

No. 1 

Iniciamos esta serie de notas seleccionadas para entender y comprender más el periodismo que se vive y desarrollo no sólo en Colombia sino también en América Latina. 

Todas las notas tomadas llevarán su respectivo crédito y, al mismo tiempo, recibiremos y publicaremos las notas que ustedes nos deseen enviar a: 




Rabo de paja 

¿Y quién es el traidor? 

Por: Esteban Carlos Mejía/ Tomado de El Espectador/ 4 de Mayo 2013. Primero dijo que había sido un periodista. Después, que un dirigente del Partido Comunista. A la final, con tonito y estilo de capataz, aceptó que era él: “Yo soy el único responsable de las coordenadas”. Ya ha pasado casi un mes. De nada han valido la orden presidencial ni la investigación del Ministerio de Defensa. Es un misterio: el secreto mejor guardado: el eslabón perdido del “ruido de sables”. 

¿Quién filtró las coordenadas? ¿Juan Carlos Pinzón, mandadero de Uribe, ministro de Santos? ¿El comandante de las Fuerzas Militares? ¿El comandante del Ejército? ¿El jefe de operaciones del Ejército? ¿El jefe de la División de Aviación Asalto Aéreo? ¿Los comandantes de la Cuarta División, la Séptima Brigada o la Fuerza de Tarea Conjunta Omega? Dicen que por las manos de ellos (o, al menos, por sus ojos) pasaron las coordenadas de la operación en la que se facilitó la salida de unos guerrilleros a Cuba, cuya revelación, según Santos, “fue una irresponsabilidad”. 

¿Y el traidor? La palabreja, “traidor”, no es mía, ni más faltaba. La usó el general Alejandro Navas, mismísimo comandante de las Fuerzas Militares: “Estamos próximos a establecer la verdad, a saber quién es el responsable, quién es el traidor que está filtrando la información” (http://www.caracol.com.co/noticias/judicial/estamos-proximos-a-dar-con-el-traidor-que-esta-filtrando-informacion-general-navas/20130422/nota/1886187.aspx). No se trata de un chisme de cafetería ni de un asunto de poca importancia. Está en juego la seguridad nacional, esa por la que supuestamente se desvelan el falso mesías y sus uribitos. ¡Lo que les importará! Sabotear los diálogos de paz es su opción política más rentable, la única tal vez, pues cada vez más y más gente deja de creer en sus falacias. 

No sólo las Farc son subversivas. Subvertir es “trastornar, revolver, destruir, especialmente en lo moral”. Por ejemplo, cambiar el Estado social de derecho (Constitución de 1991) por el Estado de opinión. Pura subversión. Repito: no sólo la guerrilla es subversiva. Trastornar o destruir el orden establecido, sobre todo en lo moral, es subversivo. En ese sentido, Uribe es tan subversivo como “la Far”. Subversivo de extrema derecha. Quiere que las Fuerzas Armadas le obedezcan a él y no al comandante constitucional. ¿Busca (¿propugna?) una solución de fuerza, un coup d’etat, un golpe militar? ¿A lo Chávez en Venezuela? ¿A lo Videla en Argentina? ¿A lo Bordaberry en Uruguay? ¿Golpe duro o blando, pero golpe al fin y al cabo? Por eso pregunto: ¿quién es el traidor? ¿Ah, ministrico Pinzón? ¿En qué cuartel se esconde? ¿Ah, general Navas? 

Rabito de paja: “Usted no se imagina el espíritu que anima a nuestros jefes militares. No son los mismos hombres que usted conoce. Son hombres que no conoce, hombres que han luchado durante mucho tiempo, que creen haber reunido muchos méritos y que ahora se sienten humillados, miserables y desesperanzados de recoger alguna vez los frutos de sus esfuerzos”. Simón Bolívar, alias el Libertador o el Padre de la Patria, en carta a Pedro Gual, 1821. 

Rabillo: a mí también me hace falta Isabel Barragán. La tengo abandonada por ponerme a hablar de política. Pronto volverá. 

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